miércoles, 16 de junio de 2021

El Bucinator de los wasaps

Queridos legionarios de La décima:

El gran éxito y buena acogida de nuestro grupo de wasap me anima, en calidad de Bucintor oficial, a ofreceros un resumen diario cundo buenamente se pueda o al menos con cierta periodicidad. De esta forma, pretendo fijar conversaciones, fotos y sus respectivos comentarios para que se puedan releer con mayor facilidad.

advertencia: como la tecla de la letra "a" no me funciona, las corto y pego, pero no puedo usar f´cilmente aes mayúsculas o acentuadas.

El martes 15 de junio abundaron los vídeos y fotos reenviados y las alabanzas a los resúmenes anteriores, cosa que agradezco hoy.

El tema bot´nico (ornamental principalmente) sigue dando buenos frutos y cada vez se apunta m´s gente a esta sección, incluyendo a nuestro académico andrés. Incluso ha habido buenos recuerdos de mi querido hermano Pedro por parte de profesores que realizaron cursos o actividades con él.

Y las aves siguen dando sorpresas en las playas de Punta Umbría. En esta ocasión un alcatraz.

Foto: Miguel argüelles
La foto nos dio ocasión de escuchar la agradable y experta voz de Juan Carlos Rubio, uno cortes de audio dignos de un documental. Debe ser un ejemplar inmaduro de alcatraz en mala forma física.

Y hablando de playas surgieron en el wasap hermosos ejemplos de playas que compiten en belleza y tranquilidad. Como muestra, esta subida por Patricia

Playa de Barriga, Portugal. Foto Patricia Siljestrom
Y en relación con las playas de Punta Umbría nuestro legado, arturo Huesca, nos devolvió al blanco y negro de nuestros años mozos con esta otra foto de un paseo en barco por la Ría, el año 1978.

En barco por la Ría de Huelva. Foto: arturo Huesca (1978)

Y los comentarios derivaron hacia el compañero que preside la foto desde la toldilla, Manolo Navarro, alias "vende obreros", prematuramente fallecido a los 50 años de edad. Nos hace una semblanza, muy sentida uno de sus amigos en los tiempos estudiantiles, Juan Carlos Rubio:

"Manolo Navarro, alias "vende obreros", personaje singular, que vivía la vida con intensidad, sin doblegarse a ideologías ni convencionalismos. Un individualista de libro, que había que aceptarlo y quererlo como era.

Tengo muchas anécdotas vividas con él y muy buenos recuerdos de aquella época tan  convulsa.

Permanentemente enamorado y, en ocasiones, de varias niñas a la vez.

Gran melómano, con un equipo de música increíble para aquellos tiempos, donde sonaba Quadrofenia en la calle Gravina y se oía desde El Museo y la Puerta Real.

Compartimos varios años de vendimia en Jerez y Chipiona, donde nos encontramos con la dura realidad del trabajo del campo en aquellos años de la dictadura, lo que contrastaba mucho con las madrugás en La Campana, en las sillas de Pinto, viendo pasar al Gran Poder, donde salía su padre.

Las excursiones a San Nicolás del Puerto o a Hornachuelos, o los fines de semana en su casa de Chipiona.

Muchos y buenos recuerdos."

Los comentarios sobre Manolo Navarro nos deslizan hacia tristes recuerdos de otros compañeros que ya no est´n con nosotros: Carmen Carrascal, José M. Reyes... Pero ese ser´ otro capítulo de este blog.

Bucinator ex machina.




jueves, 9 de julio de 2020

Hace 35 años (ahora 43)

  En el año 1977 varios componentes del Grupo Ecologista Autónomo de Sevilla, GEAS. Comenzó su campaña de defensa de lo que más tarde serían los Jardines del Valle (Sevilla).

  Nuestro compañero Juan Mena, fue uno de los valientes defensores de aquella masa arbórea, en pleno centro de Sevilla que iba a ser arrasada. Este reportaje, publicado en el Diario de Sevilla del 26 de diciembre de 2012, nos recuerda las motivaciones y circunstancias de tal hecho.

Enlace:
https://www.diariodesevilla.es/sevilla/osadia-salvo-Jardines-Valle_0_655734726.html


Remitido por Juan Mena (¡bravo Juan!)

El tal Ricardo, de cuyo apellido no se acordaban estos cincuentones,  es el famoso "Ricardo" que llevaba la voz cantante en todas las asambleas de PNNs de mis primeros tiempos (años 80) en la USE: Ricardo Márquez, presidente de la Asamblea Ciclista de Sevilla: "Acontramano":
https://www.eldiario.es/andalucia/yovoyenbici/ricardo-marques-bicicleta-devuelve-ciudades_132_5805852.html
CRZ

miércoles, 17 de junio de 2020

La Facultad de Biología en la feria Virtual de la Ciencia

Queridos compañeros:

Comparto con vosotros el enlace a esta versión virtual de la Feria de la Ciencia, que este año no ha podido mantener su formato habitual.

Me ha conmovido especialmente ver las colecciones de animales que algunos de vosotros ayudó a restaurar hace muchos años.

Espero que os guste y os traiga buenos recuerdos.
¡Un abrazo!

https://feriadelacienciavirtual.org/us-facultad-de-biologia/


jueves, 9 de abril de 2020

Coronavirus y modelos matemáticos

Remitido por Luis Velasco

Os envío este enlace:
sobre modelos matemáticos de la expansión de epidemas por si te parece interesante incluirlo en el blog Somos La Decima. He visto en estos días unos cuantos acercamientos matemáticos que tratan de modelizar la evolución del coronavirus. En todos he echado en falta la incorporación al modelo de 3 aspectos que no pasan por alto a los que en su día asistimos con aprovechamiento a las clases de ecología:

1ª) Distribución de la población en clases de edad con sus diferentes tasas de contagio, curación, etc.
2ª) Distribución espacial de la población (¿Recordais aquello de distribución regular, aleatoria, aglomerada?)
3º) Movilidad de los individuos en función de los dos parámetros anteriores, antes y después de las nuevas restricciones

Si alguno de nuestros compañeros se ha topado por internet con un modelo matemático más "ecológico" podría compartirlo en este blog.

Un abrazo a todos.


jueves, 26 de marzo de 2020

¡Es la globalización, estúpido!

Remitido por Andrés Aguilera

Es la globalización, estúpido!
A propósito del COVID-19.

   Parafraseo a Carlos, que su vez parafrasea a Bill Clinton como él mismo apunta. No voy a hacer comentarios sobre el articulo de esa periodista Sonia Shah, que como constata Pepa y según la Wikipedia, tiene grados en Filosofía y Neurociencias (menudo pastiche) y convive con un “Ecólogo Molecular” (cuando sea mayor quiero ser Filósofo Molecular o quizás Psicólogo Nuclear, ya puestos). 

   No me gusta de estos/as predicadores/as y/o adivinos que en muchos casos no se apoyan en una base científica contrastada (recordad la lluvia ácida), haciendo un flaco favor a la causa. Eso sí, el bolsillo lo llenan. Esta lo hace dignamente a base de “best-sellers”. Un tal Al Gore lo hizo con un “espectáculo” visual que paseaba por el mundo vendiéndolo por sumas obscenas, entre otras, a instituciones públicas.

   El “hombre”, un animal social, ha ido modificando el planeta desde que inventó la agricultura y la ganadería apoyándose, entre otros, en dos pilares: el conocimiento y la, cada vez mayor, globalización (el término lleva implícito la comunicación). Sin duda la globalización conlleva riesgos: el desplazamiento de tropas en la 1ª guerra mundial extendió la gripe “española”; los “conquistadores” llevaron epidemias a América; y si la peste negra (bacteriana) del siglo XIV no alcanzó América fue porque no habíamos llevado aún la globalización al Nuevo Mundo. Un SARS-Cov-2 tenía que aparecer tarde o temprano; pero si como otros virus que surgen en Asia, lo hubiese hecho en la época de Mao con una China cerrada al mundo, la dinámica de su propagación habría sido muy diferente.

   El propósito real de este post es llamar vuestra atención sobre un video de 2015, por si no lo habíais visto. 8 min 30 segundos con contenido, de otra forma de ver las cosas.


martes, 24 de marzo de 2020

Vamos a ver

Remitido por Pepa Guerrero, con especial dedicación a los compañeros docentes.

         ¡Vamos a ver!
         Esta es una expresión que utilizaba con frecuencia para “poner los puntos sobre las íes” en mi aula cuando la cosa amenazaba descontrol que es, sinceramente, lo que creo que está ocurriendo en lo que se refiere a las tareas por “tele-clase” o al trabajo que se está mandando a los alumnos para seguir desde casa.
         Después de recoger y contrastar información sobre esto desde diversas fuentes (soy de formación y espíritu científicos), me gustaría hacer públicas las siguientes consideraciones, poniendo por delante el respeto y la estimación que me merecen el trabajo de los profesores y el papel de los padres.
         Por desgracia, esta situación, tan terrible y caótica, no ha permitido hacer una reflexión previa ni llevar a cabo una coordinación eficaz entre el profesorado; ha obligado a improvisar, y la improvisación raramente tiene como consecuencia la racionalidad y mucho menos la excelencia. Sé que los profesores están preocupados y que están haciendo un trabajo considerable que, por desgracia, está resultando en muchos, muchos casos poco o nada productivo, cuando no contraproducente. Y es que hay que evitar por todos los medios que se convierta en la mera transferencia de su labor, tras la que hay una inestimable preparación y profesionalidad, a los padres, entre cuyas responsabilidades no debería entrar, y mucho menos con este protagonismo, la instrucción -digo instrucción- de sus hijos.
         Hay centros -privados en su mayoría- en los que los profesores ESTÁN telemáticamente, interactuando de forma efectiva con sus alumnos. Con mejores o peores resultados, eso se verá en su día, pueden seguir su ritmo, administrar los contenidos, corregir las actividades, evaluar y reprogramar. Pero en muchos casos, la “telemática” disponible solo se está empleando -quizá no permite otra cosa- para mandar tareas, generalmente de forma unidireccional. Hay quienes dicen que algunos profesores actúan así por comodidad, y aunque pienso que puede que no les falte razón, también dirijo a ellos mis comentarios, pues no pueden quedarse fuera de juego.
         No podemos ignorar que el sentir general, y la queja, es que se mandan muchas tareas y que estas requieren un considerable tiempo y esfuerzo, que frustra a los alumnos y que recae, fundamentalmente, EN LOS PADRES. Lo del tiempo puede ser asumible, bastaría con más dedicación, pero el esfuerzo requerido, en muchos casos insuperable de forma autónoma por parte de los alumnos, es indicador de que algo no se está haciendo bien. Y, sobre todo, algo no se está haciendo bien cuando no hay satisfacción general ni de padres, ni de alumnos, ni de profesores. Para ilustrar lo que digo baste con saber que hay grupos de wasaps en los que ¡los padres! se intercambian deberes de sus hijos resueltos por especialidad.
         Y es que dentro de lo acuciante y desolador que esta situación resulta para tantas familias, lo que prometía ser un tiempo de convivencia entre sus miembros, integrando por supuesto y para tranquilidad de los padres, las tareas escolares, se está convirtiendo para muchos en un elemento de presión que a la vez está beneficiando a los alumnos “buenos” (siempre hay y habrá alumnos que aprenden con o sin profesor) o a los que disponen de medios y de padres formados. Y esto actúa claramente en el sentido de acrecentar las diferencias entre ellos, algo que el trabajo del profesorado en el aula debe gestionar y utilizar en beneficio de todos. Los padres también advierten que un aula no es un hogar y que en este existen múltiples estímulos difíciles de obviar, cuanto más de aprovechar.
         Profesores de Educación Primaria ponen de manifiesto la frustración que les supone mandar fichas y fichas a alumnos que saben que solos no podrán cumplimentar o la imposibilidad de enseñar telemáticamente procedimientos tan fundamentales como coger bien el lápiz o mantener la mesa ordenada mientras trabajan.
         Pero es que, además, se puede llegar a una paradoja socialmente peligrosa: pensar que, si esto fuera posible, fácil y productivo, estaríamos afirmando que la institución escolar es innecesaria, suprimible o sustituible por un ordenador o cualquier medio telemático.
         Aunque se podría abundar más en estas y otras consideraciones de índole similar, quiero exponer en este punto de mis reflexiones que mi criterio, compartido con muchos docentes, es que estos días deberían emplearse para llevar a cabo procedimientos que las exigencias y prisas diarias no permiten acometer (los profesores saben cuáles son los más indicados para su materia o nivel) y, en cuanto a contenidos, aprovechar este tiempo para aprender lo que se ha quedado atrás o no se ha fijado bien y reforzar los conceptos básicos y fundamentales en los que asentar aprendizajes posteriores con flashes de recuerdo y actividades bien diseñadas, que se evalúen y permitan avanzar. Y en estas circunstancias es fundamental proporcionar un ritmo y unos plazos asequibles y una comunicación adecuada y estimulante.
         La situación es dolorosa, pero tenemos por delante un tiempo precioso para hacer que los alumnos fomenten su autonomía y terminen el día con la sensación de que han alcanzado aprendizajes útiles y gratificantes, que se les han puesto retos que han sabido superar. Una madre manifestaba su contento porque había enseñado a su hija, que le preguntaba cómo debía dirigirse en un correo a una profesora para que le aclarara una duda; sabía que el lenguaje incorrecto y presuroso que utiliza en sus comunicaciones con los amigos no era el adecuado. Eso sí que es enseñar un procedimiento. Y una profe relata su asombro porque dos de los alumnos menos participativos y más disruptivos en clase son los que más le están dirigiendo consultas(!) Es una buena oportunidad para conocer realmente a las personas que se sientan en los pupitres.
         Espero que en mi escrito no se lea ni entrelea una crítica hacia nadie, pues solo pretendo exponer que, ante lo que tenemos encima, aprender un poco más tarde (y digo aprender un poco más tarde, no desechar) las oraciones compuestas, las ecuaciones de segundo grado o las guerras napoleónicas, por ejemplo, resulta insignificante en comparación con que alumnos más conscientes, más responsables, más satisfechos y seguramente también más maduros, retomen las aulas. Y no digamos si encima son recibidos por profesores más experimentados y mejor valorados por una sociedad que ha percibido su trabajo no como una carga que añade presión a sus vidas en unos momentos tan dolorosos, sino como la ayuda que les ha permitido conocer mejor a sus hijos y verlos aprender a pesar de su necesario confinamiento.
         Así pues, sin un elemento que coordine y aglutine, apelo al sentido común, a la empatía y a la responsabilidad de cada uno para que todos, en la medida de nuestras posibilidades, contribuyamos a que COVID 19 se vaya cuanto antes para quedarse allí donde la evolución lo lleve y ojalá que sea a la extinción.

Quiero avalar mis comentarios y a la vez desechar cualquier sospecha de corporativismo o de defensa del papel de madre (no lo soy), diciendo que soy profesora jubilada de Educación Secundaria, catedrática de Biología, que me he dedicado muchos años y sigo dedicándome a la Didáctica de la Ciencia y a la formación del profesorado y que valoro sobremanera los conocimientos y el aprendizaje. Quizá justamente por esto me permito hacer estos comentarios cuya lectura y posible difusión no solo permito, sino que agradezco.

Pepa Guerrero